Y temblaron las raíces de los árboles

Aquella mañana de domingo no fue como cualquier otra. Uruguayos y uruguayas amanecimos con la noticia que desde hacía semanas se avizoraba, pero para la que el corazón de muchos no estaba aún preparado. Con los primeros rayos de sol se confirmó el fallecimiento del expresidente de la República, Dr. Tabaré Vázquez. Aquel enemigo al que le dedicó su vocación y su vida, le arrebataba la suya a sus 80 años de edad. ¡Qué salidas tan irónicas tiene a veces la vida! Un prestigioso y dedicado médico oncológico muere de cáncer.

Inmediatamente las redes sociales estallaron de despedidas y agradecimientos a su persona. Políticos de izquierda, de derecha, ciudadanos de a pie, nadie quiso dejar de hacerse presente en esta atípica mañana dominical. Con más y menos diplomacia se escucharon las voces del espectro político. La emoción real y el sentimiento de congoja quedó en manos de su pueblo, al que gobernó con dedicación y entrega  durante dos períodos presidenciales. Una entrega que lo hizo dedicar sus últimos meses de vida a continuar militando, con la misma pasión con la que lo hacía en sus comienzos en la política, en su Partido Socialista, allá por 1983.

El dolor se hizo el estado de ánimo que dominó el sentir uruguayo ese 6 de diciembre de 2020. Más allá de banderas e ideologías políticas, en cada uruguayo, en cada uruguaya había un recuerdo, un logro de ese presidente que hacía sentir “como que se apretaba el pecho”. Sólo se sabía que luego de ser velado de forma íntima, sería trasladado su cuerpo desde el edificio de  la Intendencia de Montevideo, hasta el cementerio de La Teja, su última morada. Eran pocas horas las que tenían por delante miles de montevideanos para poder expresar su agradecimiento a quien fuera su Intendente en primera instancia (1989), y luego lo eligieran en dos oportunidades como su presidente (2005-2010 / 2015-2020).

Y así fue que sin un plan definido, pero con un rumbo claro, miles de personas marcharon hacia la Intendencia, y luego acompañaron la caravana de autos, bicicletas, motos y peatones que marchaban tras su expresidente, doctor, vecino: Tabaré Vázquez.

Es difícil describir la emoción que se reflejaba en los rostros de las personas que se iban acercando a la autoconvocada despedida. La Avenida 18 de julio se volvió intransitable, ¡un domingo al mediodía! El acceso se volvía más difícil a medida que uno se aproximaba al punto de salida de la caravana. Llegar a Avenida del Libertador implicaba haber tenido que desviar por calles paralelas y sortear a todos esos montevideanos y montevideanas que esperaban, de a pie, con sus banderas y gritos de dolor, el paso del cortejo. Los rostros no podían ocultar la emoción, las lágrimas asomaban en casi toda las personas que allí se habían encontrado con un mismo objetivo: poder despedirse.

De este modo, al grito de : ¡Gracias Tabaré!, sin honores de Estado, sin protocolos pomposos, sólo los sanitarios, aquellos que habían sentido visibilizadas y atendidas sus necesidades, rompían ese silencio que dolía, con sus desgarradas palabras de agradecimiento. Nadie quiso estar ausente, desde los balcones de los edificios las banderas frenteamplistas volvieron a flamear. En las veredas, vecinos y vecinas compartían la emoción de despedirse por última vez de quien les había dado tantas oportunidades. Algunas lágrimas corrían sin pausa entre los surcos que la vida dejó en los rostros de los más ancianos. Aquellas personas que seguramente fueron sus contemporáneos y compartieron con él tantos sueños, tantas realidades y también, metas que quedaron sin alcanzar.

La llegada al barrio La Teja hacía aumentar el sentimiento de emoción. Ese era su lugar, allí creció y allí sería su última morada. Fiel a sus ideales, decidió ser enterrado junto a los obreros y obreras que lo apoyaron en su carrera política, y que fueron para él motivo de sus desvelos, y por qué no pensar, de su pérdida de salud. Un apasionado del fútbol, de la medicina, del bien público, que empezó de abajo y llegó a lo más alto que un uruguayo o uruguayo pueda llegar. Hijo de familia humilde, una de las tantas de aquel Montevideo de la década del 40, supo aprovechar al máximo las oportunidades que la vida le iba ofreciendo, y se comprometió a brindar esas mismas oportunidades a cada uno de sus compatriotas, desde el más humilde habitante de asentamiento hasta quien tuviera sus necesidades cubiertas, porque su desvelo no pasó sólo por la equidad económica. Su perfil humanista hizo que combinara su perfil médico con el político. Es así que entre las preocupaciones que transformó en política de salud encontramos, por ejemplo, su lucha contra el tabaquismo que coronó con un decreto que le valió el reconocimiento de la Organización Mundial de la Salud, en el año 2006. 

Son muchos los motivos para celebrar la vida y acompañar el descanso eterno de este uruguayo que logró que tantas y tantos compatriotas recuperaran su dignidad humana, transformando sueños en realidades. Un hombre de barrio que no dejó ni un sólo segundo de recordarlo, siendo ejemplo de superación, de compromiso y cuya vida y obra, sin lugar a dudas, pasarán a escribirse con orgullo en las páginas de la historia de nuestra querida República Oriental del Uruguay.

Publicado por Gabriela Vecchio

Soy Gabriela Vecchio: compañera de vida, hija, hermana, tía, amiga. Estudié magisterio y ciencias de la comunicacion, me gradué en ambas disciplinas y en este momento de mi vida la escritura emergió como muestra de mi más auténtica versión. La labor docente me ha permitido desarrollar 20 años de experiencia en el ámbito de la educación de niños y niñas, logrando reconocer sus dificultades y potenciar sus fortalezas. Comparto con ustedes este espacio de reflexión e intercambio y, al mismo tiempo, desarrollo mi pasión por escribir y comunicar.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: